Blogia
kiko.Cuba

Cuba se recupera de huracanes, pero subsiste el bloqueo.

Cuba se recupera de huracanes, pero subsiste el bloqueo. por Ileana Borges Díaz

Cuando Cuba se dispone a preparar su eficaz engranaje para la reducción de desastres, a partir del inicio de la temporada ciclónica el próximo primero de junio, la recuperación de los daños causados por tres potentes huracanes en el 2008, es considerablemente grande pero no total.
En Santa Cruz del Sur, provincia de Camagüey, donde el último de ellos, el Paloma, arrasó casi todo el poblado de la Playa, tras retornar desde sus bien acondicionados albergues, muchos moradores comenzaron entre familiares y amigos, la recuperación de parte de lo que les dejó el meteoro.
El apoyo de las autoridades fue efectivo desde el inicio propiciando alimentos cocinados, leche e incluso distracción para los afectados.
Esa misma semana del impacto, --que esta vez coincidió con los 75 años del paso del ciclón de 1932 el mayor desastre natural de Cuba, ocurrido allí mismo con cerca de tres mil muertes---, caravanas de camiones y rastras llegaban con techos de tejas y materiales, y suministros de ropa y alimentos, para los damnificados y para ejecutar reconstrucciones temporales.
Brigadas de otras diversas instituciones comenzaron la construcción de casas para la residencia temporal de los damnificados, hasta que se concluyan otras de mampostería, resistentes, que a la entrada de la ciudad servirá como nuevo barrio de los habitantes de la costa que perdieron todo o que ya no quieren vivir más en la ribera.
Pero esto fue solo una imagen de cómo en las zonas impactadas en todo el país, la gente respondió con tesón ante las dificultades.
Algo que los cubanos llevan como cultura por todas las agresiones y limitaciones que han debido sortear a lo largo de 50 años, por las leyes de bloqueo de los Estados Unidos y las acciones terroristas y de amenazas, surgidas desde ese territorio.
Desde 1886 no se registraba en Cuba el paso por un mismo sitio cubano de tres o más huracanes, según estadísticas de especialistas en meteorología.
Tampoco tres huracanes de gran intensidad habían azotado con tan poco intervalo de tiempo al archipiélago cubano, entre fines de agosto y principio de septiembre, uno de ellos, Gustav, con un reconocido record de 340 kilómetros por hora en sus rachas.
Los daños provocados significaron para Cuba gastos calculados en cerca de 10 mil millones de dólares, con más de cuatro millones 800 mil personas evacuadas, y considerables afectaciones a la infraestructura de viviendas con la afectación a más de medio millón de casas y a decenas de miles de instalaciones económicas y sociales.
Fueron los más devastadores eventos meteorológicos en la historia de Cuba.
Esto ocurrió en medio del surgimiento y afectaciones que la crisis económica internacional viene desarrollando, y de la cual Fidel Castro alerta desde hace algunos años.
Cuba también ha sentido su impacto.
Pero el descomunal esfuerzo de los cubanos se puso a prueba primero al disminuir de manera impredecible muchos más daños y pérdidas de vidas humanas, y luego en una recuperación increíblemente rápida para continuar la vida.
A las tareas de higiene y recogida de escombros de los primeros días, se unió un gigantesco y organizado esfuerzo para que se garantizara agua, alimentos, electricidad, comunicaciones, transporte, vías afectadas, y servicios, además de intensos trabajos para recuperar cultivos y producciones agrícolas.
También se recibió el apoyo solidario de pueblos países y organizaciones mundiales a fin de paliar en algo los daños.
Sin embargo, grandes inversiones se acometieron y realizan en el equipamiento para construir viviendas, caminos, carreteras, embalses, reparar y mejorar los servicios de electricidad y acueductos.
La vivienda resulta el tema más difícil de todos. El mal estado del fondo habitacional, fue el talón de Aquiles en la mitigación de los desastres. Restaurar todo el nivel de inmuebles afectados, según consideró el presidente cubano Raúl Castro, conllevará hasta seis años, por las limitaciones de recursos del país.
Para quienes piensen que el bloqueo no afecta este programa baste señalar lo importante que sería poder adquirir apenas a pocas millas de las costas de Cuba, numerosos materiales requeridos para la ejecución de viviendas o para la propia industria de materiales de la construcción.
Cuba hoy requiere la compra de muchos de sus insumos a varios miles de kilómetros de distancia, por las implicaciones de la Ley Helms –Burton que prohíbe a empresas y firmas de la nación norteña, comerciar libremente con el país antillano.
En medio de la crisis económica internacional y el aumento de los precios de los productos, se une la caída de otros que resultan importantes exportaciones para Cuba, como el caso del níquel.
La realidad es que los cubanos no renuncian a sus planes si bien la crisis internacional se sentirá en la limitación de la ejecución de muchos de sus programas, porque cualquier producto que compran en el mercado internacional resulta tres veces más costoso por las sanciones comerciales de Estados Unidos.
Medio siglo de una absurda política que los cubanos han demostrado es enorme fracaso, aún cuando también constituye un severo daño a su economía, provocando gastos de miles de millones de dólares a lo largo de ese período.

2 comentarios

cuba -

Cuba ahora mismo esta a punto de un colapso financiero por falta de liquidez según han declarado hoy funcionario cubanos, realmente me atrevo a decir que se acerca una etapa muy similar al periodo especial de los años 90 al catastrófico para un pueblo ya muy desgastado por los años y los problemas provocados por infinidad de motivos, ojala el futuro tenga un buen sitio para nuestro pais y todos los cubanos

Cuba -

El pueblo cubano es un pueblo capaz de soportar mucho quizas sea lo que lo distinga de muchos otros pueblos, esperemos que el bloqueo acabe rápido para ver como es vivir sin eso peso encima saludos muy buen articulo