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Imperio "Antiterrorista"

Videojuegos: Nueva herramienta de subversión contra Cuba

Videojuegos: Nueva herramienta de subversión contra Cuba

   El próximo 30 de septiembre el Departamento de Estado espera adjudicar 4,2 millones de dólares a organizaciones que desde los Estados Unidos viven del negocio de la subversión contra Cuba, revela hoy el periodista Tracey Eaton en su blog Along the Malecon.                                                                                                           Uno de estos programas exige la creación de videojuegos que fomenten el consenso en torno a Washington, en particular entre los jóvenes. Como en otras partidas del gobierno norteamericano para operaciones ilegales en Cuba, esta se concentra en inversiones destinadas a fomentar el uso de nuevas tecnologías solo en aquellos que obedezcan al cambio de régimen que EEUU promueve en la Isla.
   He aquí un desglose de los 4,2 millones que promete el gobierno de los EEUU:
“Derechos humanos”: 1.050.000 dólares. Destinado a “mejorar la capacidad” de los que se dedican a denunciar “violaciones” y sus fuentes (”observadores”), especialmente para individuos que viven fuera de La Habana.
   Medios de comunicación social: $ 750.000. Equipar a activistas (los vinculados a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana) y otros ciudadanos con herramientas para denunciar y detectar “violaciones de los derechos humanos y corrupción”. Trabajarán con periodistas de investigación (en EEUU) que desarrollarán, con esta información, historias sobre tendencias y casos.
   Jóvenes y tecnología: 700.000 dólares. Involucrar a los jóvenes, especialmente en el tema “del futuro de Cuba” a través del uso innovador de la tecnología, incluyendo las redes sociales. Uso de los juegos de video para promover “el compromiso cívico”.
“Libre mercado”: $ 700.000. Mantener debates sobre temas económicos para impulsar la demanda de reformas.
“Libertad de expresión”: $ 1.000.000. “Incrementar” la libertad de pensamiento y de expresión (siguiendo la línea de Washington), especialmente entre los artistas, poetas, músicos y escritores.
El Departamento de Estado anunció las becas en junio y acepta solicitudes hasta el 13 de julio (descarga de 15 páginas comunicado en la página oficial del Departamento de Estado).
  Los funcionarios advirtieron que prefieren que los que llevan a cabo estos programas sean hablantes nativos del español con experiencia en la isla. Aseguran que el número de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes que viajan a Cuba debe ser “limitado o excluido” (obviamente aludiendo al precedente Alan Gross).
  El Departamento de Estado afirma que puede exigir a los beneficiarios de las subvenciones revelar quiénes en Cuba reciben el dinero o los recursos.
(Edición y traducción: Cubadebate)

Bahía de Cochinos: el fallo perfecto

Bahía de Cochinos: el fallo perfecto

Aviones norteamericanos con insignias cubanas derribados en las arenas de Playa Girón, en la Bahía de Cochinos, Cuba en 1961.

  • La invasión de EEUU a Cuba fue un acto de terrorismo de Estado.
  • La Operación Pluto costó al contribuyente estadounidense 349 millones de dólares.
  • Bastaron menos de siete días para demostrar el fracaso de la invasión.
  • 40 años después Arthur Schlesinger Jr., Asesor de Seguridad Nacional en esa época, declaró: “No hay ningún fracaso más completo, ...más total, que el intento de la CIA de invadir a Cuba por Bahía de Cochinos...".

 Cuando el presidente John F. Kennedy admitió el 24 de abril de 1961 su responsabilidad por la derrotada invasión a Cuba, solo se rendía ante el enorme cúmulo de evidencias que apuntaban a la Agencia Central de Inteligencia yanqui (CIA) y al Pentágono.

   Se trataba del típico acto de terrorismo de estado que obligaba a Washington a enmascarar su autoría, con la finalidad de mostrarse al margen ante la opinión pública internacional.

   Pero la insistente negativa imperial sobre su intervención, presentada el 15 de abril ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, y la colosal campaña mediática orquestada para tergiversar los hechos, no resistió más de siete días y cayó por su propio peso.

   La Operación Pluto costó al contribuyente estadounidense 349 millones de dólares; los cabecillas de la brigada de asalto, según sus propias confesiones, fueron preparados -y engañados- por los órganos de inteligencia de ese país; también Made in USA eran igualmente todo el armamento, la logística y los modernos medios navales y aéreos que dieron cobertura a la fuerza invasora en su recorrido hasta las costas cubanas.

    En el apoyo a las operaciones terrestres participó el portaviones Essex. Desde esa nave se realizaron numerosas misiones por parte de los cazas Jet A 4D y también vuelos de reconocimiento durante los días 17 y 18 de abril.

   El 19, Washington trasmitió órdenes a la marina mediante la cual el propio Kennedy autorizaba la protección de los aviones que, procedentes de Nicaragua, lanzarían ataques contra las tropas terrestres de la Isla. Esa misión fue cumplida por cuatro Sky Hawk, procedentes del Essex.

    Entre quienes pilotearon los aviones estaban Riley Shamburger, veterano de la Segunda Guerra Mundial y la agresión a Corea; también Wade Caroll Gray, asalariado de la CIA; Willard Ray, calificado piloto de pruebas de la Hayes Internacional, importante compañía aérea al servicio de las Fuerzas Armadas.

    La relación es mucho mayor pero terminaremos con Francis Leo Baker, de Boston. Durante años estuvo en la USAF, participó en la agresión a Corea y no pudo cobrar los últimos mil 600 dólares que le pagaba la CIA, porque pereció al ser derribado por los jóvenes artilleros antiaéreos cubanos.

    Todavía el 20 de abril, en demagógico discurso, el presidente Kennedy siguió con la mentirosa fórmula: “He insistido anteriormente que esta era una lucha de patriotas cubanos contra un dictador cubano. Aunque no se puede esperar que ocultemos nuestras simpatías. Aclaramos repetidamente que las Fuerzas Armadas de este país no intervendrán en forma alguna”.

    Durante su visita a Cuba 40 años después, Arthur Schlesinger Jr., Asesor de Seguridad Nacional en esa época, declaró: “No hay ningún fracaso más completo, ningún fracaso más total, que el intento de la CIA de invadir a Cuba por Bahía de Cochinos, en abril de 1961. Los historiadores lo llaman: “El fallo perfecto”. (Por Ángel Rodríguez Álvarez, ACN)

LA RETIRADA: “Misión Cumplida –Irak Aún Destruido”.

LA RETIRADA: “Misión Cumplida –Irak Aún Destruido”.

¿Ganamos en Iraq? ¿Dónde están las porristas?

 

Después de siete y medio años, el presidente Obama parece estar poniendo al día el pronunciamiento de su predecesor republicano del 1 de mayo de 2003: “Misión Cumplida –Irak Aún Destruido”.

Bush todavía recibe apoyo del efusivo David Brooks. “Muchos liberales nunca se hubieran preguntado por qué estaban equivocados acerca del aumento de tropas en Irak mientras George Bush tenía tanta razón. La pregunta era demasiado incómoda”. (NY Times, 23 de agosto de 2010.)

Brooks debió haberse avergonzado por un artículo que el día anterior había comparado favorablemente a Irak con Venezuela porque tenía menos asesinatos. (Simón Romero, “Venezuela Más Mortífera que Irak, Se Preguntan Por Qué”.)

Sin embargo, otros análisis más serios indican que la invasión y ocupación norteamericana de Irak ha convertido a un pueble que una vez estuvo integrado como nación y gobernado por un brutal matón nombrado Saddam Hussein en partículas virtuales lanzadas en una centrífuga política.

El 25 de agosto, dos días después de que el Times aprobara la tasa de homicidios de Irak, el periódico reportó que los supuestamente derrotados “insurgentes” –por la exitosa marea de Bush— habían atacado 13 ciudades iraquíes, desde Basra en el Sur a Mosul en el Norte. Dispararon, lanzaron bombas y minaron. Por supuesto, los cadáveres no fueron resultado de asesinatos comunes, como los de las ciudades venezolanas. Los familiares de los muertos se consolarán con este hecho mientras tratan de sobrevivir en la nación antaño integral, destrozada en la cruzada para neutralizar las inexistentes armas de Destrucción Masiva y para construir la democracia.

Mientras los mendaces embaucadores parlotean acerca de la tontería de la “marea exitosa” –“Tengan paciencia: también funcionará en Afganistán”— los iraquíes absorben el significado de “democracia”. Las tribus en pugna (partidos políticos) no pueden ponerse de acuerdo para formar gobierno. El pueblo que una vez se llamó iraquí ahora descubre que ha sido rebautizado y separado en subdivisiones –marcas de chiíes y suníes, cristianos y kurdos-- y forzados por invasiones y mareas a vivir en comunidades segregadas unas de otras.

Las mareas, como Brooks, tienden a omitir unos cuantos factores cuando dicen: “Bush tenía razón”. Por ejemplo, una guerra ilegal y no provocada causó cientos de miles de muertos y un incalculable nivel de destrucción. ¿O es que Brooks circunscribe su opinión de éxito a una sola pregunta?: ¿funcionó la marea?

Sí, Bush envió a Irak a soldados norteamericanos adicionales y simultáneamente sobornó a algunos “insurgentes” para que no combatieran contra los norteamericanos. Sin embargo, una vez que las tropas de combate de EE.UU. se marcharon y terminaron los sobornos, los “derrotados insurgentes” resurgieron.

Compárense las tonterías de Brooks y la estupidez de Romero con la evaluación del veterano corresponsal Robert Fisk acerca de llevar la democracia a Irak. “Los millones de soldados norteamericano0s que pasaron por Irak han llevado la plaga a los iraquíes. Desde Afganistán llevaron la infección de Al Qaeda. Llevaron la enfermedad de la guerra civil. Inyectaron a Irak con la corrupción a gran escala. Acuñaron a Abu Ghraib con el sello de la tortura –digna sucesora de la misma prisión bajo el vil gobierno de Saddam”.

Fisk, un veterano reportero de los asuntos de la región, observó que “los bombarderos suicidas… de Irak... convirtieron a los soldados norteamericanos de hombres que combaten en hombres que se ocultan. De todas maneras, están ocupados ahora en reescribir la historia. Hasta un millón de iraquíes están muertos. A (Tony) Blair no les preocupan nada... ni a la mayoría de los soldados norteamericanos. Llegaron. Vieron. Perdieron. Y ahora dicen que ganaron. Los árabes, que sobreviven con seis horas de electricidad al día en su lóbrego país deben estar deseando que no haya más victorias como esta”. (Independent, 20 de agosto.)

Sus palabras fueron un eco de mi experiencia hace siete años. En septiembre de 2002, un mercader iraquí en las afueras de Bagdad me suplicó, como si yo tuviera acceso especial al Presidente Bush: “Por favor, no vengan con tropas. Saddam está viejo. Sus hijos son unos tontos incapaces de gobernar. Sean pacientes. Saddam pronto morirá. Mejores personas lo reemplazarán. Si Estados Unidos invade, la consecuencia será el horror”.

Lamentablemente tenía razón. En las décadas anteriores a la invasión norteamericana de Irak. “el porcentaje de la población urbana que vivía en barrios insalubres estaba en poco más de 20 por ciento. En la actualidad esa cifra ha aumentado a 53 por ciento: once millones del total de 19 millones de pobladores urbanos”. (Foreign Policy in Focus.)

A fines de septiembre de 2002, Sonia Angulo y yo filmamos en el centro de Bagdad (Irak; voces de la ciudad). Las luces brillaban. Los aires acondicionados susurraban en los hoteles. Otros iraquíes que hablaron con nosotros estaban de acuerdo con el mercader: “Ya hemos visto demasiada guerra”, dijo un vendedor de suvenires. “Ya no vienen turistas”.

“La guerra no ayuda a los negocios”, le dije con comprensión.

Hizo caso omiso de mi comentario. “Mi hermano murió en la guerra con Irán. Otro hermano fue herido en la primera guerra del Golfo”. Nos pidió que apagáramos la cámara. “¿No han aprendido ustedes la lección de Viet Nam? Las guerras no traen buenos resultados. Vean lo que le sucedió a Alemania y a Japón por causa de Hitler y de Tojo. Vean cuán difícil fue para los presidentes de EE.UU. marcharse de Viet Nam”. Temían como nosotros que George W. Bush no tuviera --¿tuvo alguna vez?—una disposición a aprender.

Obama ha sido lento en reducir la presencia combativa de EE.UU. Y cuando lo hizo la violencia ha escalado. Una vez más, no aprendemos la lección de la guerra. Oigan, solo ha sido así durante varios miles de años.( Saúl Landau  en Progreso Semanal)

 htpp://progreso-semanal.com

Obama, el Nobel, impulsa gasto militar más alto de los EEUU

Obama, el Nobel, impulsa  gasto militar más alto de los EEUU

El gasto militar anual presentado por Barack Obama es el mayor de la historia de los EEUU, 708.000 millones de dólares, de los cuales casi 160.000 serán exclusivamente para mantener la ocupación en Irak, Afganistán y Pakistán.
Este anuncio ha suscitado varias críticas debido al aumento en tiempos de crisis, lo que supondrá recortes en otros programas federales de atención social.
Barack Obama, el último ganador del Premio Nobel de la Paz, ha aumentado el número de tropas estadounidenses en los países ocupados y ha afirmado que lo que acontece allí son "guerras justas".
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América ha publicado su informe cuatrimestral simultáneamente con el anuncio de este aumento y en él señala a China y a India como nuevas amenazas supranacionales.
El informe de defensa, que se ha presentado en el congreso, señala que las bases militares y las tropas que están en América Latina se mantendrán y se limitarán, palabras desmentidas por el amplio despliegue militar en Haití que continuará en la isla antillana a largo plazo, según declaró la Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton.
Fuente original: http://tercerainformacion.es/

Gore Vidal:"Vamos a tardar 100 años en reparar todo el mal que nos ha hecho Bush"

Gore Vidal:"Vamos a tardar 100 años en reparar todo el mal que nos ha hecho Bush"

Carlos Fresneda

El Mundo

A la casa blanca de Gore Vidal se llega siguiendo la ruta de las estrellas de Hollywood. Su mansión está poblada de retratos en blanco y negro: aquí su padre con Franklin Rooselvelt, allá Norman Mailer con Kurt Vonnegut, más allá la sonriente Jacqueline Kennedy en la ventanilla de un coche (’Con amor’).

El viejo maestro (82 años) se abre paso en el bosque rebosante de los recuerdos. Acaba de volver de Italia, nos cuenta. De pasar unas largas vacaciones a su "segundo país", al que sigue vinculado en la distancia mientras el cuerpo y el alma aguanten. Presto a hablar de política a las primeras de cambio. De la cocina o del piso de arriba llega el eco altisonante del telediario...

P: ¿Almuerza usted con las noticias del día?

  • R: Procuro enterarme de lo que pasa, aunque es realmente difícil. Vivimos en una dictadura y nos gusta la dictadura. Tenemos un Gobierno fascista que ha controlado a su placer los medios. Los republicanos le montaron el ’impeachment’ a Clinton porque alguien le hizo una mamada, y ahora nos falta valor para sacar adelante el ’impeachment’ de Bush por violar sistemáticamente la Constitución americana... Vivimos en un país que da miedo. Hemos dejado atrás la república y hemos renunciado a la Carta Magna. Vamos a tardar 100 años en reparar todo el mal.

P: ¿Habrá más sorpresas de aquí a noviembre?

  • R: Siguen preparándose para golpear Irán, haciendo acopio de mentiras o insistiendo en que la amenaza inminente, como hicieron con Sadam Hussein. Lo acusaron falsamente por el 11-S, lo capturaron y lo colgaron: esa es la visión de la justicia americana.

P: En uno de sus libros más recientes, Guerra perpetua para una paz perpetua, usted habla de un golpe de estado tras el 11-S...

  • R: No lo cometió diretamente Bush, fueron más bien Dick Cheney y los halcones del Pentágono. Fue un arreglo parecido al de Japón en el siglo XVII: un Mikado sin poder, en manos de un vicepresidente ’shogun’ y de sus asesores guerreros. Sólo faltaba un ’casus belli’ para lanzar toda su artillería de mentiras, y luego ese concepto militarista y orwelliano de guerra contra el terror, que es una adaptación de la guerra fría que se inventó Truman.

P: Pero no negará que el 11-S fue lo más parecido a un ataque...

  • R: Sí, pero lanzado en todo caso por Osama Bin Laden y otros dos o tres, no por un ejército de millones de islamistas radicales, como nos hicieron creer. Y por supuesto no por Sadam Hussein.

P: Usted asegura también que la Administración Bush permitió que ocurriera el 11-S...

  • R: Hay un informe que le entregaron al presidente semanas y que se titulaba ’Bin Laden, dispuesto a atacar Estados Unidos’. Allí se advertía ya de la posibilidad de atentados usando aviones comerciales ¿Nos hacen falta más pruebas? Lo que pasa es que tenemos un presidente tan perezoso que ni siquiera se lee los informes que le preparan... Eso sí, ha sido capaz de cometer todas la ilegalidades posibles, desde el espionaje de los ciudadanos a la suspensión del habeas corpus y las detenciones indefinidas, desde las torturas a las prisiones secretas... Ustedes tienen las corridas de toros, nosotros tenemos gente torturando y matando en otros países.

P: Después de haber sido testigo de tres cuartas partes de la historia del siglo XX y de estos siete años de Bush, ¿qué podemos esperar del siglo XXI?

  • R: La ley marcial... Tarde o temprano estallará algo en algún sitio.

P: ¿Estamos viviendo el ocaso de El último imperio, como se titula otro de sus libros?

  • R: El imperio se acaba porque se acabó el dinero. La avaricia pudo con nosotros. Así se han acabado históricamente todos los imperios, incluido el español. Estados Unidos acabará encontrando su lugar, posiblemente entre Argentina y Brasil.

P: ¿La situación mundial sería muy distinta si hubiera llegado a la Casa Blanca su primo lejano Al Gore?

  • R: No creo. Es demasiado tímido. Lo fue hasta para reclamar los resultados de unas elecciones que ganó y que le robaron el juez Scalia y sus secuaces del Tribunal Supremo... Aunque seguramente no estaríamos en Irak, probablemente tampoco en Afganistán.

P: ¿Qué consejo le daría al próximo presidente de Estados Unidos?

  • R: Que repase la historia y recuerde las palabras del presidente Washington: "Las naciones no deben tener pasiones a favor o en contra de otras naciones, porque la pasiones te esclavizan... Recordad que Estados Unidos tiene sólo intereses, no pasiones".

Lamentablemente, el deseo de exportar nuestro sistema se ha convertido no ya en una pasión, sino en una obsesión. Cada Calígula en la historia ha querido propagar su propia versión de la democracia, para que otros países "sean tan felices como nosotros".

P: ¿Qué presidentes incluiría en su lista de elegidos?

  • R: De los recientes, ninguno. Del siglo pasado me quedo con Franklin D. Roosevelt, que tuvo sus defectos, pero supo sacarnos de la Gran Depresión, y crear un colchón social con el new deal, y abrir magníficas oficinas de correos en todo el país... Me quedo también con Lincoln, un presidente complejo y enigmático, que se escribía sus propios discursos, lo cual dice mucho de él. También escribía poesía.

P: ¿Y JFK?

  • R: No creo que fuera un buen presidente. Lo que ha sobrevivido de él es más bien el mito. Yo les traté mucho, sobre todo a Jacqueline, tuvimos un padrastro común... Pero no tengo gran aprecio por la carrera política de Kennedy.
  • P: ¿Se le parece Obama?

 

  • R: ¡Pamplinas! Son cosas del ’marketing’ electoral... Mi candidato demócrata, el que ofrecía un auténtico cambio, era Dennis Kucinich. Sigo teniendo mis dudas sobre Obama. Durante un tiempo pensé que era el mejor demagogo desde Martin Luther King, aunque ha crecido mi interés por él desde su discurso sobre la raza. Hay que reconocer que es inteligente, y un presidente inteligente –después del que hemos tenido estos siete años- sería una auténtica novedad en la Casa Blanca.
  • P: ¿Cree que tiene posibilidades en noviembre?
  • R: Sí, sí que las tiene... si llega vivo.
  • P: ¿Se esperaba el fiasco de Hillary?
  • R: Yo tengo un gran respeto por ella. Me parece una mujer inteligente, una abogada impecable. Pero ha perdido los papeles durante la campaña... Aún recuerdo que me vino a visitar un día, con su hija y con su madre, cuando yo vivía en Italia. Era la época de su fallida reforma sanitaria, cuando los republicanos echaron toda la basura posible sobre ella.
  • P: ¿Y el papel de Bill Clinton?
  • R: Creo que no ha sido muy útil en la campaña. Era perfectamente capaz de manejarse sola.
  • P: ¿Qué opinión le merece John McCain?
  • R: Me recuerda mucho a Bush: parece que sabe siempre donde está y hacia dónde avanza. Y está claro que va a seguir la guerra. McCain sería una prolongación de la Junta Militar, al estilo latinoamericano, que hemos tenido estos años.
  • P: ¿Por qué se mojan tan poco en política los escritores de generaciones más jóvenes? ¿Por qué ese desdén en Estados Unidos a la figura del intelectual?
  • R: Mire, allí al fondo está precisamente la foto que nos hicieron a mí, a Norman Mailer y a Kurt Vonnegut: los tres últimos intelectuales, los tres veteranos, acercándonos como estábamos a los ochenta... Los escritores de hoy en día no saben de historia, sólo quieren escribir sobre sí mismos.
  • P: Y dígame ¿cómo han convidido el Gore Vidal escritor y el Gore Vidal mundano, amigo y anfitrión de Federico Fellini, Greta Garbo, Jacqueline Kennedy, Tennesse Williams, Saul Bellow, Rudolf Nureyev, Paul Newman y tantos otros rostros famosos que desfilan por sus memorias, Navegación a la vista?
  • R: Digamos que me ha gustado relacionarme y tener buenos amigos, pero la escritura ha sido siempre una profesión solitaria.
  • P: ¿Sigue escribiendo a mano en su mesa de madera de cerezo?
  • R: Sí, ahora mismo estoy trabajando en dos obras de teatro: una de ellas que dejó incabada mi viejo amigo Tennessee Williams y que va a dirigir en Broadway, Peter Bogdanovich. También estoy escribiendo una novela, sobre la ocupación de California durante la guerra entre Estados Unidos y México.
  • P: ¿Por qué sus novelas no han tenido el eco que han tenido sus ensayos?
  • R: No lo sé, quizás hay que preguntárselo al New York Times, que se negó a publicar reseñas de los cinco libros que publiqué tras ’El pilar y la ciudad de sal’ (su segunda novela, de 1948, con la que derribó el tabú de la homosexualidad).
  • P: ¿Cree que ha habido un ’complot’ contra Gore Vidal, el novelista?
  • R: No sólo lo creo, estoy convencido.
  • P: Pero a cambio le han consagrado como el "mejor ensayista norteamericano del siglo XX"...
  • R: Eso lo ha reconocido hasta el New York Times...
  • P: ¿Se siente vindicado?
  • R: Usted lo ha dicho.

(Tomado de REBELION)